Infusiones de hierbas y frutas

La infusión dará un toque especial a esos momentos que sólo dedicas para ti.

Puedes preparar una infusión fría o tibia. La tibia consisten en dejar caer sobre los frutos o hierbas agua caliente para que la planta desprenda sus aromas y sabores. Y la fría consiste en dejar la hierba en agua helada durante algunas horas. De esta manera se evita liberar ciertas toxinas que presentan algunas plantas.  

Ingredientes para la preparación:

- Agua.

- Hojas o flores de las plantas que elijas, o cáscaras o pequeños trozos de frutas.

- Azúcar, miel, estevia u otro endulzante natural (opcional)

Utensilios para la infusión:

- Una tetera (preferiblemente de vidrio, acero inoxidable o porcelana).

- Un colador de algodón.

Elaboración:

(1) Coloca en un recipiente caliente las hierbas. Si has optado por la clásica tetera, introdúcelas en el colador.

(2) Vierte la cantidad de agua hirviendo que consideres necesaria.

(3) Tapa la infusión. Este paso es fundamental, puesto que, si estuviese descubierta, podrían evaporarse los aceites esenciales y perderse alguna de las sustancias activas de la planta.

(4) Deja reposar de 5 a 10 minutos. Aunque lo general suelen ser cinco, si algunas partes de la planta son duras, espera otros 5 minutos y así obtendrás todo su beneficio terapéutico.

(5) Cuela el líquido obtenido o bien retira el colador de la propia tetera y sirve. Si quieres beber tu infusión helada, sólo necesitas agregar unos cubos de hielo y ¡listo!

(6) Si preparas gran cantidad de infusión, guárdala en el congelador tapada durante no más de 24 horas. Cuando quieras volver a tomar, puedes beber tu infusión tanto fría como caliente.

Sugerencias y aclaraciones:

- Usa un colador de tela de algodón. Las bolas metálicas no son siempre recomendables porque las plantas se hinchan por el calor y entonces no tienen suficiente espacio para que fluya el agua.

- Cuanto más delgadas y blandas sean las partes de la planta, más breve será el tiempo que necesite.









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